Jesucristo
Jesucristo es considerado el pilar central del cristianismo y una de las figuras más influyentes de la historia de la humanidad. Su importancia se debe a que, para los creyentes, representa la encarnación de Dios y el puente que ofrece el perdón, la redención y la vida eterna a través de su sacrificio.
Su legado trasciende la fe y se basa en los siguientes puntos clave:
- El sacrificio redentor: En la teología cristiana, su crucifixión y resurrección son el acto máximo de amor para pagar por los pecados de la humanidad, reconciliando así a las personas con Dios.
- Enseñanzas universales: Sus mensajes de compasión, humildad y el mandamiento principal de amar a Dios y al prójimo como a uno mismo cambiaron los cimientos éticos de la civilización.
- Un ejemplo de vida: Para sus seguidores, es el modelo perfecto de cómo vivir, enfrentar las dificultades y tratar a los demás.
- Impacto histórico: Su nacimiento dividió nuestra forma de medir el tiempo, y su influencia ha moldeado profundamente la cultura, el arte, la filosofía y lo que entendemos como los derechos humanos.
De la Biblia: “Dios quiso habitar plenamente en Cristo, y por medio de Cristo quiso poner en paz consigo mismo al universo entero, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que Cristo derramó en la cruz.”
(Colosenses 1:19-20)
“No nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, presentándonos como vuestros siervos por amor a Jesús.”
2ª Corintios 4:5
Jesucristo no vino para ser servido, sino para servir y entregar su vida en rescate por nosotros. En respuesta a su gracia, le servimos y obedecemos con gratitud, asumiendo el llamado de servir a nuestro prójimo con amor.
¿Dios nos ama?
"Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él." San Juan 3:16-17
Credo Apostólico
Creo en Dios Padre,
Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
En Jesucristo su Único Hijo,
Nuestro Señor,
Que fue concebido
por obra y gracia del Espíritu Santo
Y nació de Santa María Virgen.
Padeció bajo el poder
de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó.
Subió a los cielos.
Y está sentado a la diestra
de Dios Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir
a juzgar a los vivos
y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo.
En la Santa Iglesia Universal.
En la comunión de los santos.
En el perdón de los pecados.
En la resurrección de la carne.
En la vida perdurable.
Amén.
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